¡Hola, gente!
Mirando el escritorio de
blogger, me he dado cuenta de que esta va a ser la entrada número
100. Lo cual, no se exactamente por qué, me ha dado un subidón.
Y para esta entrada 100,
da la casualidad de que, traigo un libro de 10.
He de decir que con este
libro tengo una historia bonita, ya que no me esperaba tenerlo entre
las manos. Casi ni lo conocía, la verdad.
Todo empezó una
tarde/noche de sábado.
Aquél día, Isabel (del
blog “Todos mis libros”), mi hermano Dani y yo habíamos quedado,
como tantas otras tardes, a tomar café en mi casa sobre las cuatro
de la tarde. Pues nada. Aquí esperándola nos quedamos los dos. Pasa
una hora, pasan dos, pasan tres... Hasta que, cansados de esperar,
decido enviarle un Whatsapp donde escribo:
| 20:15: Isa!!! Con la hora que es, mejor quedamos
otro día. No? |
Pasan minutos y no tengo
respuesta. Pasa media hora y no tengo respuesta.
-Si Isa no ha dicho nada,
es que viene – le dije a mi hermano.
-Pues... yo voy a cenar y,
luego, cuando acabe, ya pasaré.
Más o menos, diez minutos
después de que Dani se fuera, sonó el timbre del portal.
Descolgué el telefonillo:
-¿Quíen?
-¡Yo!- respondio Isa.
Abrí la puerta y esperé a
que subiera.
Oí la puerta del patio
cerrarse y pasos. Pero, no pasos de dos pies, sino de multitud de
ellos.
Cuando, por fin, vi la
cara de Isa frente a mí, en el umbral de la puerta de casa, me di
cuenta de que mis oídos estaban en lo cierto. Los pasos no eran de
dos pies. Eran de ocho. Los de Isa y sus tres hijas.
-He venido tarde porque te
traigo una cosa-dijo ella, mientras entraba en casa seguida de sus hijas y yo
cerraba la puerta.
Ya en el comedor, me dijo
entregándome una bolsa:
-Esto es para tí.
Que grata sorpresa .
Así empezó mi aventura
con este libro.
¡Gracias, Isa!
Y ahora, vamos con la
reseña.
Páginas: 138
Formato: 15 x 23 cm (Rústica)
ISBN: 978-84-666-4735-9
En la vida
de Richard Lafargue, un respetable cirujano plástico, hay dos
mujeres: Viviane y Éve. La primera es su hija, una muchacha
precozmente envejecida que sufre los estragos de la locura encerrada
en un manicomio. La segunda es una joven sofisticada y sensual que
atrae a todo hombre que se cruza en su camino (a excepción de
Richard).
Para Éve,
Richard a preparado una jaula de oro y unos castigos periódicos con
los que pretende vengar una antigua afrenta que ella desconoce.
No lejos de
allí, un ladrón, y asesino por accidente, se esconde de la policía.
Cree que el único que puede ayudarle es Richard.
Internarse
en ese peligroso triangulo formado por una loca, un hombre enfermo de
venganza y una mujer fatal humillada es lo más arriesgado que ese
matón de poca monta ha hecho en toda su vida.
Este es un
libro cortito. Son 138 páginas. ¡Pero qué páginas!
Tarántula
te enreda en su tela de araña desde el minuto uno. Cada capítulo de
este libro es un hilo de los que integran esa tela.
Esta obra,
aunque es corta en extensión, como ya he dicho antes, es una obra de
ingeniería cerebral que, sin darte respiro, te adentra en los más
oscuros instintos humanos.
Un viaje a
la locura a través de la venganza y el dolor. Una trama ingeniosa, envolvente, elegante a la
par que aparentemente sencilla.
Digo
aparentemente porque... Intenta escribir algo así, a ver que te
sale. ¡Venga Valiente! A mí, seguramente, me saldría un churro.
Puedo decir
muy poco más. Ya que al ser una obra cortita, no quiero incurrir en
spoiler.
Os pido un
favor. Leed Tarántula. Os aseguro que no os decepcionará.
Ese cuarteto
de personajes principales se me va a quedar en la mente durante
mucho, mucho tiempo.
Ah, otra
cosa:
Este es el
libro en el que se basa la película “La piel que habito”, de
Pedro Almodovar.
Sorprendente
Un libro de
10.